Plasencia Tabacos, fundada en 1898.
Cuando salió de Cuba, Don Néstor Plasencia tenía 15 años, y su familia había establecido en la isla, durante las tres generaciones anteriores, una industria altamente respetada, dominando a la perfección las diferentes fases del proceso de producción artesanal de tabacos (puros).
El nuevo esquema cubano obligo a los Plasencia a buscar nuevos horizontes, encontrando en tierras centroamericanas un buen sitio para recomenzar una tradición iniciada por sus ancestros.
No fue fácil comenzar de nuevo para el hijo de don Sixto Plasencia, descendiente de españoles llegados de las Islas Canarias en España. Primero emigró a Nicaragua, donde nacieron sus cuatro hijos. De ellos Néstor, el menor, decidió seguir la tradición familiar. “Néstor nació en Nicaragua tuve tres hijos y una chica”, revela don Néstor, con su inconfundible acento cubano. “Néstor vino a Honduras de tres años, estudio primero en Danlí y luego en la Universidad del Zamorano”.
Hoy, los Plasencia son grandes generadores de empleo, encontrando en Olancho, Talanga y Jamastrán las tierras idóneas para el cultivo de la planta de tabaco. Néstor hijo, refleja en sus palabras una vocación innata a seguir los pasos de sus antepasados. “Desde que era muy pequeño mi padre siempre me llevó con él a los campos de tabaco y a las fábricas de puros. Recuerdo que me encantaba acompañarlo y él me explicaba cada uno de los procesos.
Una anécdota que recuerdo con mucho cariño es que cuando yo trabajaba en las fábricas alrededor de los 10 años de edad, llegó la cadena Univisión a hacerle una entrevista a mi padre y me preguntaron a mí qué querÌa ser cuando creciera y yo dije: “Quiero trabajar en tabaco como mi padre”.
Tras varios años de trabajar junto a don Néstor, expresa “Fue muy gratificante y una tremenda experiencia de vida ya que él me dijo que me tenía que ganar el respeto de las personas por mí mismo y que no sólo por ser su hijo las personas me iban a respetar, y entonces tuve que trabajar duro y ganarme el respeto por mí mismo, siguiendo sus pasos”.
El hijo de la liga ganadora del primer festival Humo Jaguar 2011 concluye con un consejo a quienes aún deben decidirse por seguir los pasos de su padre: “tienen que hacer lo que su corazón les mande. Mi padre siempre me dijo que si quería estar en esta industria me tenía que gustar de verdad, y tener pasión por ella. El nunca me obligó a seguir sus pasos”.
